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~ Resoluciones de Año Nuevo ~

 

Desde tiempos remotos se celebra en la noche del 31 de Diciembre, la llegada del Año Nuevo, una de las festividades mas importantes y esperadas dentro del calendario del mundo occidental. De hecho, muchas personas esperan dichas fechas para realizar variados ritos, peticiones o para la formulación de deseos, intenciones y propósitos acerca tanto de lo que les gustaría dejar atrás en sus vidas, como de lo que esperan del nuevo año.

Naturalmente, en general las intenciones y propósitos envueltos en dichas iniciativas son algo muy loable, legítimo y positivo. Sin embargo, escasamente dichas formulaciones resultan de acuerdo a lo esperado, ya que para que dichas situaciones se cumplan, no basta solo con la formulación de los deseos o las intenciones. Menos aún cuando al cabo de un par de horas, muchas veces nos encontramos intoxicados de comida y bebidas embriagantes y poco y nada recordamos de nuestras buenas intenciones y propósitos originales.

Al igual que en el caso de los decretos, para que dichas resoluciones puedan llegar a buen término, estas necesariamente deben ser vitalizadas, impregnadas y sostenidas en nuestra vida cotidiana, con el poder y la energía de las palabras, los sentimientos, los pensamientos y las acciones. De lo contrario, solo serán como hojas que se las lleva el viento, y seguramente nos encontraremos el próximo año nuevo repitiendo la misma situación. 

Para cualquier persona que desee fervientemente progresar y evolucionar en el nivel espiritual, es muy importante el correcto entendimiento y la comprensión del funcionamiento de las energías sutiles y el mundo invisible, ya que de lo contrario, es muy fácil el quedar atrapados en el mundo de los prejuicios, los convencionalismos y el confort y la comodidad de las ideas comunes.

El Universo se está renovando, expandiendo y recreando a cada momento. Por lo que cada segundo, minuto y cada noche y cada día, son nuevos y encierran en si mismos una excelente ocasión, para llevar adelante nuestros propósitos y objetivos mas nobles y elevados. 

Desde el punto de vista espiritual superior, y mas allá de cualquier tipo de convencionalismo, cada día es una magnífica y gloriosa oportunidad para formular nuestras resoluciones, intenciones y decisiones. Si cada día nos fijáramos una pequeña meta, y luego con esfuerzo, disciplina y tenacidad la lográramos, cuanto podríamos avanzar en un año. Como dice el viejo y sabio refrán, caminando lento y con paciencia, se camina muy lejos.