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~ Las Semillas de la Moderación ~
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La moderación es un concepto muy amplio y vasto, que tiene grandes alcances y significados en la vida del ser humano. Básicamente, significa una forma sensata, sobria y coherente en la forma en que obramos y nos comportamos, tanto en lo particular como en lo colectivo. Desde luego la moderación está estrechamente relacionada con el equilibrio, la cordura, la estabilidad y el bienestar general. Un logro que ciertamente nos permite acceder a experimentar la vida en forma mas pacífica, plena y armoniosa.
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Vivir con la virtud de la moderación implica una actitud y un comportamiento tal, que nos lleva a experimentar la vida con mayor vitalidad, entusiasmo y empatía. De esta forma, es que es mas posible que en forma natural fluyan y florezcan las cualidades y las inclinaciones positivas; lo que en definitiva nos lleva a ser  mejores y mas valiosos seres humanos. En la vida moderada están implícitos los atributos y las características propias del equilibrio, la mesura, la prudencia y el buen juicio.
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En eso se parece mucho al principio oriental del ” Tao,” ya que nos aleja de las conductas y los comportamientos extremos e inapropiados, así como de la excentricidad, en el sentido de falta de núcleo. Por añadidura, también tiende a apartarnos de todas aquellas situaciones que producen daño, dolor y sufrimiento, en la forma de enfermedades, stress, decaimiento energético, nerviosismo o envejecimiento precoz.
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La práctica regular de la moderación tiene un amplio espectro en lo que concierne a todas nuestras actividades cotidianas y habituales. Ser moderados en el hablar, en el comer, el beber, en lo que miramos y lo que escuchamos, nos ayuda a vivir mas enfocados en el progreso de nuestro propio camino interno. De tal manera que nos facilita la posibilidad para ocupar nuestras energías para propósitos elevados como la contemplación interior, la meditación, la auto-reflexión o el servicio desinteresado. Nos hace mas humildes, bondadosos, sabios y mas auto conscientes de todo lo que ocurre a nuestro alrededor. 
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Por el contrario, la vida sin moderación y con tendencia a todo tipo de excesos, ausente de  límites y autocontrol, tan propia de aquellas personas que viven sus vidas en forma banal, auto complaciente y descuidada, necesariamente nos encausa a la degradación
de los mas altos valores humanos. Y desde luego, también a sus inevitables consecuencias,
como son los desequilibrios energéticos de los campos emocionales, físicos,
mentales y espirituales.
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Los seres humanos siempre nos encontraremos cara a cara frente a la dualidad, y dependiendo de la forma en que abordemos dicha situación, será el resultado que alcancemos. Aquí cabe muy bien el precepto bíblico, ” según sea la siembra, será la cosecha.” Si observamos con suficiente atención, nos podremos dar cuenta que tras la
falta de moderación, siempre estarán los principales enemigos ocultos que acechan
al ser humano, como lo son las tentaciones, el orgullo, la soberbia,
los vicios o las bajas pasiones mundanales.
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Templanza, ecuanimidad, sensatez, adaptabilidad y conciliación, son ideas o conceptos muy relacionados con el principio y el alto valor de la moderación. En la medida en que
les demos preponderancia en nuestras intenciones y propósitos, no solamente mejoraremos nuestras condiciones personales sino también las de quienes nos rodean. Además de
que sin lugar a dudas, claramente constituyen uno de los pilares fundamentales en
cuanto a la creación y el sostenimiento de una sociedad mas justa, pluralista y
solidaria, centrada en propiciar el bien común.
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Finalmente, el esfuerzo en el cultivo y la práctica de la moderación también lo podemos ver y comprender, como un atributo o cualidad divina que nos ayuda y nos hace emerger desde las profundidades de las tinieblas propias de la ignorancia del ser inferior, hacia la Luz celestial que emana de la magnificencia del Ser Superior. Por lo tanto, bajo esa perspectiva, el sembrar y cultivar las semillas de la moderación en nuestras vidas nos permite acceder finalmente a los frutos del conocimiento y la sabiduría, transformándonos en un canal natural por el que fluyen las sutiles energías provenientes de la música, la poesía y la verdad de las Altas Esferas.
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