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~ Adaptación y No Resistencia ~

 

La vida siempre nos está poniendo frente a diversas situaciones, muchas de las cuales a primera vista pueden parecer ciertamente incómodas, adversas, difíciles, e incluso, en muchas ocasiones francamente desagradables. Dependiendo de la forma en que reaccionemos frente a las mismas, será el resultado, el efecto y el impacto que estas tendrán sobre nuestras vidas.

En términos espirituales, el camino mas adecuado frente a los vaivenes de nuestro camino, siempre será el de la aceptación; lo que invariablemente debiera llevarnos a observar las situaciones desde el lado positivo. Lo que desde luego incluye, el preguntarnos e indagar profundamente que enseñanzas, aprendizajes y oportunidades se esconden tras dicho tipo de situaciones.

Por el contrario, el camino áspero y mas difícil siempre será el de la resistencia y la oposición, lo que es equivalente a la no aceptación. Tal reacción casi inexorablemente nos lleva a ver las cosas siempre desde el lado negativo, lo que desde luego incluye todas sus implícitas consecuencias. La victimización, el culpar a otros, la irresponsabilidad, la intranquilidad mental, la falta de paz interior, el stress y los estados de tristeza y melancolía, se cuentan entre sus implicaciones inmediatas.

Desafortunadamente, los seres humanos tendemos en forma habitual por la segunda opción, ya que tenemos la rara y curiosa tendencia a ser unos expertos para crear dramas, tragedias y conflictos en forma totalmente artificial e innecesaria. A menudo hasta las cosas mas pequeñas las hacemos crecer en forma  desproporcionada, lo que desde luego, nos lleva a terminar cosechando como un efecto boomerang, los efectos y las repercusiones de tales comportamientos.

Cualquier persona que con sinceridad reflexione sobre lo anterior, probablemente se sorprenderá, al comprobar la interminable destreza que tenemos los seres humanos para ahogarnos en un vaso de agua.

Uno de los grandes secretos para manejarse correctamente frente a a dicho tipo de situaciones, consiste en sencillamente adaptarse a las mismas, y en el no oponer resistencia. En muchas ocasiones, actuar con imaginación es mas valioso que cualquier tipo de conocimiento. En verdad, resulta muy inoficioso el pensar que nuestras circunstancias personales cambiarán, mientras sigamos actuando una y otra vez de la misma manera, a pesar de la evidente ausencia de buenos resultados.

Desde muy antiguo, en las culturas orientales, la flor de loto simboliza, la adaptación a los elementos de la naturaleza sin perder su propia naturaleza, donde sus raíces se encuentran en el fango, sus hojas sobre la superficie del agua, sus flores permanecen mansamente quietas en el aire, buscando el calor y la luz del padre Sol. Por lo tanto, podemos ver en ello, también un símbolo de la pureza del Alma y el proceso de refinación espiritual que conduce finalmente a la Realización del Ser. De hecho, también los conceptos de Adaptación y No Resistencia constituyen parte importante y esencial de la filosofía del Taoísmo.

Una buena manera de aprender estos nobles y simples principios, es sencillamente observando nuestra propia naturaleza, y reflexionando en la forma en que podemos aplicarlos en forma práctica en nuestra vida cotidiana. Ya que finalmente, Adaptación y No Resistencia, es un elevado arte que nos permite vivir la vida con mayor equilibrio, ecuanimidad, entusiasmo y sabiduría.

 

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